- Parece una pantera negra que alguien encogió hasta el tamaño de un gato de sofá: pelaje de charol,…
- Se llama Bombay, y es uno de los gatos más espectaculares y menos conocidos que existen. Detrás de…
- El Bombay no es una raza antigua ni salvaje: es una creación deliberada. En los años 50, en…
Parece una pantera negra que alguien encogió hasta el tamaño de un gato de sofá: pelaje de charol, músculos, y unos ojos dorados que te siguen por la habitación. Y no tiene nada de salvaje. Alguien lo diseñó así, a propósito.
Se llama Bombay, y es uno de los gatos más espectaculares y menos conocidos que existen. Detrás de su aspecto de mini leopardo negro hay una historia de laboratorio felino, un carácter que rompe todos los tópicos sobre los gatos… y una injusticia que arrastra sin merecerla. Vamos a conocerlo.
La pantera que alguien decidió crear
El Bombay no es una raza antigua ni salvaje: es una creación deliberada. En los años 50, en Estados Unidos, la criadora Nikki Horner tuvo una obsesión concreta: crear un gato doméstico que pareciera una pantera negra en miniatura. Para lograrlo cruzó gatos negros americanos de pelo corto con burmeses.
👉 Quizá también te intereseEl resultado fue justo lo que buscaba: un felino de pelaje negro azabache, tan brillante que parece lacado, con unos ojos de color cobre o dorado intenso que contrastan como dos monedas nuevas. Musculoso, elegante, hipnótico. Una pantera de bolsillo. Pero lo más sorprendente del Bombay no se ve en la foto: está en su forma de ser.
Una pantera con alma de perro

Olvídate del tópico del gato distante e independiente. El Bombay es prácticamente lo contrario de eso. Es un gato velcro: te sigue de habitación en habitación, se sube a tu regazo, busca tu calor (le encanta meterse bajo las mantas) y reclama tu atención con descaro.
Es sociable, cariñoso, juguetón y sorprendentemente fácil de llevar: se adapta bien a las familias, a los niños e incluso a convivir con perros. Muchos dueños dicen que se comporta más como un perro que como un gato. Es, en resumen, una pantera diminuta con el corazón de un peluche. Y aun así, hay algo que juega en su contra, y no tiene nada que ver con él.
La maldición que no merece
El Bombay carga con una injusticia por un simple motivo: es negro. Y los gatos negros arrastran siglos de superstición absurda que los pinta como animales de mala suerte. Esa tontería tiene una consecuencia muy real y muy triste: los gatos negros son de los menos adoptados de los refugios, y de los que más tiempo esperan un hogar.
👉 Quizá también te intereseNo hay ni una pizca de verdad en esa mala fama. Un gato negro no da mala suerte: da ronroneos, compañía y años de cariño. El Bombay es la prueba andante de que el "gato negro de mal agüero" es la mentira más bonita del refugio. Si alguna vez piensas en adoptar, fíjate en esos que todos ignoran por su color: suelen ser los que más amor tienen guardado para dar.
El Bombay es una pantera en miniatura con alma de perro faldero. Y si su color negro te hace dudar, recuerda: esa duda es exactamente la razón por la que tantos gatos maravillosos siguen esperando en una jaula.
Y ya que hablamos de color, hay un mundo entero de ciencia detrás del pelaje de los gatos que parece pura magia: descubre por qué los gatos nacen de colores distintos (incluido el truco para adivinar su sexo con solo mirarlos).
👉 Quizá también te interesePreguntas frecuentes sobre el gato Bombay
¿Qué es un gato Bombay?
Es una raza creada en los años 50 para parecer una pantera negra en miniatura. Se distingue por su pelaje negro azabache y brillante y sus ojos color cobre o dorado. Además de bello, es muy sociable y cariñoso.
¿Cómo es el carácter del gato Bombay?
Muy afectuoso y apegado. Es un gato "velcro" que sigue a su familia por la casa, busca regazo y calor, y se lleva bien con niños y otras mascotas. Muchos dicen que se comporta casi como un perro.
¿Los gatos negros dan mala suerte?
No, es una superstición sin ningún fundamento. Por desgracia, esa creencia hace que los gatos negros sean de los menos adoptados. Son tan cariñosos y sanos como cualquier otro: adoptar uno es una gran decisión, no un riesgo.
¿El gato Bombay es sano?
En general es una raza robusta y de buena salud. Como todas, conviene vigilar el peso y hacer revisiones veterinarias periódicas. Al descender del burmés, es recomendable un seguimiento normal, pero no arrastra los problemas graves de otras razas muy modificadas.
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